Un Paraíso Pulmonar - 1. Grazie Mille, Calle Mayor 31

Abril 27, 2008 at 9:16 pm (Adrian Elliot, Uncategorized) (, , )

Delicioso aunque Travieso

Después de pasar el día alternando entre el humo de los coches y el que emana de los palillos que los activos meten y sacan de la boca cual juguete sexual, el pasivo va en busca de un pequeño paraíso para escapar, aunque sea por unos minutos, del cóctel químico que ahoga la ciudad.

Son pocos pero existen. Muchas veces hay que ir solo, lo que parece mentira si 7 de cada 10 españoles son pasivos en busca de oxígeno, pero la sociedad todavía no se ha imbuido de ese deseo de reclamar los derechos, y dada la opción de elegir entre morir asfixiados por los amigos, y la soledad, los madrileños optan por el primero, como corderos que hacen cola para la matanza. Entras con cautela, mirando a tu alrededor, a no ser que alguien te vea y se percate de que eres pasivo; Saludas al camarero con un aire de complicidad, y él responde con un gesto parecido, que entiendes como el reconocimiento de tu condición y de tu inclusión en el secreto clan de los no fumadores ocasionales.

En este caso el camarero es siciliano, y también lo son los propietarios. Cuidado con lo que te comas, o más bien de que no se entere nadie fuera del círculo de que además de ser pasivo, frecuentes un local en el que los pasteleros cometen un sacrilegio tan grande como rellenar los pasteles con NUTELLA. ¡¡Aghhhh!! ¡Como se enterasen los Nocillanos, estallaría la Guerra en un plisplas…

Llamada a la comisaría,

- “Buenas tardes, acudan sin retraso a la Calle Mayor, 31, Pasticcería Grazie Mille. He pillado in fraganti a un grupo de insumisos que no sólo se niegan a tomar su dosis diaria de tabaco, sino que también consumen alimentos caseros con un ingrediente sabor a chocolate, prohibido por el decreto H154 de la Generalísima de la Esperanza Madrileña”.

- “Mensaje recibido, enviaremos una patrulla con máxima prioridad. No podemos tomar estas cosas a la ligera”.

- “No, sargento. No es nada ligero. Tiene que tener el colesterol altísimo. Espero que no dejes escapar a esos sinvergüenzas. La industria tabacalera depende de su empeño”.

Que sirva de aviso. Las pasteleros ingleses adoptaron en los años 80 el famoso y muy exitoso eslogan, “Naughty but Nice” (Rico aunque Travieso). Visitar la pasticceria Grazie Mille es, en efecto de los actos más traviesos que puede cometer un infiel en la ciudad de las mil esquinas, entre el Rouco y la Esperanza. Pero por qué negarlo. Los insumisos pasivos por lo menos podemos disfrutar de unos pasteles riquísimos y de un café de primerísima calidad. Y si no es Saimaza, ¡que no se lo digas a nadie!

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¿Tienen todos los trabajadores los mismos derechos?

Abril 26, 2008 at 7:02 pm (Adrian Elliot) (, , , , )

Vista la escasa voluntad del Gobierno de obligar a las Comunidades Autónomas para que desarrollen una ley que contó con el apoyo de todos los partidos políticos en el Congreso, y de más del 70% de la población española, la mejor solución que veo a corto plazo es mediante la vía de la justicia.

Sólo hace falta que uno o varios trabajadores de establecimientos de hostelería o de restauración, demanden al Estado español por hacerles trabajar durante 8 horas diarias en condiciones de alta toxicidad, sin compensarles económicamente por los daños que su empleo provoca a su salud. Es precisamente este motivo que llevó al parlamento británico a votar una ley que prohibiera el consumo de tabaco en todos los espacios públicos cerrados del Reino Unido. Sabía que si no lo hacía, le caería encima una lluvia de demandas legales.

Y con razón. Es enormemente contradictorio que el Gobierno prohíba el tabaco en lugares de trabajo, y que luego esa prohibición no incluya a restaurantes, bares, y discotecas, que también son lugares de trabajo para un gran colectivo de obreros de nuestro país. Huelga decir que en el Reino Unido, se considera también lugar de trabajo las casas de los pacientes a la hora de visita del personal sanitario.

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Agenda Cultural para un Madrid sin Tabaco - 1. La Quimera

Abril 21, 2008 at 9:40 pm (Adrian Elliot, Madrid) (, , , , )

Madrid, como pocas ciudades, disfruta de una inmensa oferta cultural para todos los gustos: música, teatro, cine, baile, talleres literarios,… existe un sinfín de posibilidades - siempre que te guste fumar. Para los que no quieran mezclar el ocio con los gases cancerígenos, la oferta se reduce de manera muy significativa, por lo que a partir de ahora, y de forma regular, ofreceré algunas propuestas para celebrar la futura llegada de una ley antitabaco. ¡Ya veis que sigo siendo optimista!

Empiezo en el barrio de Ventas, en la calle Sancho Dávila, 34 para más señas. Un fascinante local, de aire moderno pero con numerosos guiños a un pasado de hombres apoyados en la barra, bebiendo fino Tío Pepe como postre a la última corrida en la cercana Plaza de las Ventas. Cada noche se presenta un espectáculo distinto, y cada lunes se convierte en un tablao de Flamenco. Un ambiente acogedor, auténtico, y lejos del bullicio y ajetreo de las zonas más turísticas.

Lamentablemente, el local apenas tiene ventilación, y cuando fui hace unos meses para ver un espectáculo protagonizada por un flautista venezolano (sobresaliente, por cierto), no fui el único en salir antes del final, asfixiado por el humo de tabaco que se iba juntando con el paso de la noche. Tardé todo un fin de semana largo en recuperar, mis pulmones se encontraban destrozados. Tremendo que en un ambiente tan cargado el músico pudiese tocar con tanta belleza. Algunos dirán que por eso es más auténtico, pero con la salud no se juega.

De todas formas, para alcanzar ese punto, sin haberme salido antes, el espacio tenía mérito. Antes no volveré, pero para cuando llegue la nueva ley, en 5, 10, o 15 años (ojalá), ya tengo apuntado La Quimera (Metro Ventas - Línea 5) entre los primeros locales para disfrutar de verdad.

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¿Gasóleo o Alquitrán?

Abril 20, 2008 at 7:13 pm (Adrian Elliot) (, , , )


Es la respuesta más común a las quejas de los fumadores pasivos. “¡Pero si contaminan más los coches pero no prohíben los coches!” Es como decir, “¿porqué no puedo robar tu casa si los políticos son más ladrones que yo?” No obedece a ninguna lógica. ¿Somos hipócritas si hacemos campaña para prohibir el tabaco pero no para prohibir los coches?

No tengo mucho tiempo libre cada semana. Trabajo un promedio de 50 horas a las que hay que sumar la hora de la comida que tampoco es productiva, escribo un blog, organizo mi vida personal, estudio idiomas, en fin, en algún momento tengo que descansar.

No tengo coche, nunca lo he tenido y no me da la gana sumar otro coche más a los que ya circulan en la ciudad. Y por supuesto me molesta el petróleo. El coche es un medio de transporte obsoleto en la ciudad del siglo XXI: feo, sucio, contaminante, y para colmo, muchos de sus habitantes son fumadores activos o pasivos. Mucho mejor el metro o el tranvía.

De todas formas, no se puede eliminar todos los coches de la noche a la mañana. Hay que reducir el número, que por cierto, no es el caso del Ayuntamiento de Madrid que sólo lo aumenta. Pero cualquier cambio tiene que ser gradual. Lo que es más, durante gran parte del día puedo evitar el olor de los coches. No tengo que pasar muchas horas en la calle, por lo que el daño que me hacen se reduce a determinadas horas del día. En casa, no los tengo que tolerar. En cambio, el tabaco te ataca sobre todo en los eventos sociales, cuando estás intentando relajar y pasarlo bien. Intentas hablar con un ‘amigo’ pero no te deja. Expulsa alquitrán por su boca, y te echa para atrás. Tienes que marcar cada vez más distancia. En una fiesta hace unas semanas - de esas de trabajo - no pude resistir estornudar. Mi interlocutora se disculpó, dándose cuenta de que el motivo del estornudo lo tenía en su mano. Pero ya era tarde.

Si tengo que elegir entre gasóleo o alquitrán, opto por ninguno. Pero el gasóleo por lo menos cumple un propósito económico. El tabaco sólo nos hace daño. Tiene que ser el hábito más grotesco que jamás ha tenido un ser humano.

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“Hijo, ¡no tendrás el postre hasta que no acabes el cigarro!”

Abril 16, 2008 at 9:59 pm (Adrian Elliot) (, , )

Cada día se une más gente al grupo de Facebook de mi propia creación, ‘Por el Derecho de No Fumar’. Son personas de todas las edades que piden que se endurezcan, y sobre todo que se cumplan, las leyes referentes al consumo de tabaco en espacios públicos. Los argumentos ya los he desglosado en numerosas ocasiones, por lo que no se trata de repetirlos. Al final tenemos todos los argumentos de nuestro lado, hemos ganado el debate, pero estamos perdiendo la guerra.

Porque cuando a alguien le falta la razón, pero sigue empeñado en alcanzar sus objetivos, recurre a la fuerza. Y los fumadores españoles no entienden lo que molesta su hábito a los que no fuman. Cuando dejan de fumar, claro que sí se enteran. De hecho algunos de los mayores oponentes a la polarización de la sociedad en dos grupos: fumadores activos y fumadores pasivos, son ex-fumadores activos, que se han pasado al lado pasivo, y que sueñan con alcanzar el estado de karma que supondría, ‘no ser fumador’. Llamémonoslo la muerte feliz, el fin de la vida de fumador y el inicio de una nueva vida, todavía desconocida, en la que se respire oxígeno en vez de alquitrán.

El Estado sin Humo

Algunos han experimentado el peligro del tabaco en primera persona, o porque tienen un pariente que ha padecido cáncer o enfisema, o que ha pasado sus últimos días atado a una botella de oxígeno. Un destino que no desean para sus hijos, o para ellos mismos. Otros han dejado de fumar de forma activa, pero siguen fumando de forma pasiva porque lo sigue haciendo su pareja, o porque llevan la misma vida social rodeada a todas horas por fumadores.

El principal comentario que leo en el grupo es de apoyo a la causa, pero a la vez de decepción de estar condenados a una vida en la que muy pocas personas reconocen la posibilidad de que exista una vida sin tabaco. Tal vez sea por los Pirineos, pero no llega a España la noticia de que todos los países que hacen frontera con ella, así como otros países como Italia, Reino Unido, Dinamarca, Alemania, Argentina, Chile, Uruguay, México, Venezuela…ya han alcanzado ese estado de éxtasis libre de tabaco. Como en tiempos de Franco, España está aislada (¿o será que Europa está aislada de España?).

En 2008 decir que no te gusta fumar por pasivo sigue siendo motivo de ostracismo en nuestro país.

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Retener el Aliento y Contemplar el Atardecer

Abril 15, 2008 at 7:52 pm (Adrian Elliot) (, , , , , , )

Uno de los efectos perversos de las leyes ‘anti-tabaco’ es que a veces sólo trasladan el acto de fumar, por activo y por pasivo, a otros entornos donde sigue sin estar prohibido.

El blog, Diario de un Viajero, nos ofrece algunos ejemplos de terrazas ‘bonitas’ en todo el mundo, y afirma que ‘la ley anti-tabaco que asola (sic) el mundo occidental ha ayudado a que las terrazas del mundo se llenen de bares.’ Al parecer, de lo que el escritor se alegra (¿o no?) es de que las terrazas del mundo se hayan llenado de humo. 

Viendo las imagenes preciosas de algunos de estos espacios, me da pena que las increíbles vistas sean nubladas por el humo tóxico de los cigarros, por mucho que tengamos que agradecer a los fumadores activos su solidaridad al permitirnos mantener nuestro hábito de acortar nuestras vidas mediante el vicio ajeno.

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La Psicología Starbuckiana

Abril 14, 2008 at 9:43 pm (Adrian Elliot, Madrid) (, , , , , , , )

Lo he descubierto esta mañana. Starbucks tiene la respuesta a todos los males. Desayunando tranquilamente en su cafetería de Alberto Alcocer, sentado en una de sus cómodas butacas con una música relajante de fondo, me di cuenta de lo lejos que me encontraba del alboroto y de los malos olores de la vida diaria. ¿Cómo era posible que dentro de una ciudad como Madrid, existiera semejante paraíso libre de tabaco?

Entonces lo ví. En la pared del local encontré la piedra filosofal. Un sencillo cartel contenía las palabras mágicas: “Para proteger la calidad del café, le rogamos no fumar”. Allí lo tenía. Los norteamericanos entienden mejor que nadie la psicología de los consumidores, ¿y quien mejor que el imperio de Starbucks para descubrir cómo apagar el deseo de un fumador español? El secreto está en el café.

En estos tiempos en el que cualquier debate en España adopta un tono guerracivilista y en el que por necesidad tiene que haber dos bandas: los opresores y los oprimidos, no vale rogar a los fumadores activos que muestren un poco de sentido cívico hacia los pasivos. ¡Qué va! ¡Si son sus enemigos acérrimos! ¿Cómo iban a respetar a los pasivos? En absoluto lo iban a hacer. No, nadie en España va a dejar de fumar por una cuestión de respeto, y aún menos a un pasivo. Los pasivos, ¡al paredón! ¡El futuro es activo!

Pues, no. Para los pasivos, ni agua. Pero en cambio, Starbucks, esa maravillosa cadena norteamericana, ha visto la luz. Si le dices a un fumador madrileño que el acto de fumar estropeará la calidad de su café, entonces reflexionará, se dará cuenta del riesgo que supone fumar en semejante entorno, y se abstendrá. ¡Está demostrado! No fumaba nadie. ¡Ni en la puerta del local lo hacía! La camarera hasta me sonrió y todo.

Cada cultura tiene su forma de pensar. Uno de los lemas a los que nos acostumbramos tanto los británicos desde pequeños es el que aparece en todas las cestas de basura de la calle: “Keep Britain Tidy”. Mantener limpio el Reino Unido es una cuestión de orgullo patrio. Si recuerdas a un británico el nombre de su país, pensará, “Ah, sí. ¡Gran Bretaña! ¡Mi país! ¡Tierra de Gloria y Esperanza! (Y allí NO me refiero a Aguirre o a Estefán). ¿Cómo iba a ensuciar a mi país?” Y rápidamente tirará a la basura cualquier cosa que tenga entre manos (salvando su querida mascota). En Madrid lo han intentado: “Madrid Limpio es Capital” reza el eslogan de las furgonetas contaminantes de Ruiz-Gallardón. Pero no funciona. El alcalde no entiende la manera de pensar de los madrileños. Tenía que haber escrito, “¡Tiras basura y 7 años sin sexo!”. Estaríamos en la ciudad más limpia del mundo. Pero desgraciadamente no ha podido ser.

Tendremos que pensar en otros lemas que sirvan para impulsar a los fumadores para que abstengan de fumar:

  • En los bares de copas del Azca: “Las autoridades advierten seriamente que el tabaco estropea la cocaína”.
  • En los clubes de alterne: “Avisamos a la clientela de que fumar rompe el preservativo.”
  • En los cibercafés: “Fumar te elimina la cuenta de Facebook y si te quejas te superpokeará el Chikilicuatre”.
  • En los institutos: “El tabaco debilita la señal del teléfono móvil”.
  • En las iglesias: “El incienso te sube al cielo. El tabaco te baja al infierno.”

Se me ocurren multitud de lemas que en su conjunto eliminarían el tabaquismo de España de una vez por todas. Pero NUNCA, NUNCA, se os ocurra pedir que se respeten los derechos de los pasivos. Ni muertos lo harán.

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¿Motivos para Creer?

Abril 13, 2008 at 2:55 pm (Adrian Elliot, Uncategorized) (, , , , , )

Bernat Soria

El nuevo gobierno ya está formado. Los fumadores pasivos debemos sentirnos ilusionados con la reválida del gobierno que creó la ley que prohíbe fumar en el lugar de trabajo y en los locales de ocio de más de 100 metros cuadrados. Frente a un Partido Popular cuyo principal aspirante a líder después de Mariano Rajoy es una condesa que lo único que hace es boicotear leyes a favor de la sanidad público en su feudo madrileño, la victoria del PSOE sería causa de alivio.

De todas formas, hoy domingo, día de descanso y de limpieza pulmonar, en el que seguramente más tarde salga al parque intentando esquivar el mar de colillas que poblan mi acera, y el asesino aliento de algún que otro fumador que me cruce en el camino, tengo algunos otros motivos para preocuparme:

1) En los últimos días y semanas poco se ha hablado en los medios nacionales de los problemas asociados al tabaquismo. Ya no se habla del desprecio de la Comunidad de Madrid hacia la ‘ley antitabaco’ o de la casi inexistencia de espacios libres del tabaco. De repente, sólo se habla de la economía y la supuesta crisis que se avecina. Me pregunto, ¿para qué sirve una economía fuerte si todos los trabajadores están muertos o apenas sobreviven atados a un balón de oxígeno?

2) El Presidente del Gobierno ha ratificado a Bernat Soria en el puesto de Ministro de Sanidad. Hace unos meses, Soria emitió un ‘globo sonda’ acerca de la posibilidad de prohibir el tabaco en todos los bares y restaurantes, no sólo los de más de 100 metros, pero muy pronto se echó para atrás y ahora afirma que la actual ley todavía requiere varios años de recorrido antes de ser modificada. Ya llevamos más de 2 años y la actual ley no se cumple. No funciona. No ha cambiado mi condición de fumador pasivo, sino la ha empeorado. Pocas posibilidades veo para que la cosa cambie si no se modifica sustancialmente la legislación.

3) El gobierno no acepta que el tabaco no es sólo un problema en las comunidades donde gobierna el PP. Es verdad que en Madrid no se sanciona a los locales que infringen la ley pero la situación tampoco es mejor en Cataluña o en Galicia. En diciembre de 2007, Soria criticó que en Madrid fumaran hasta los taxistas y afirmó que no había visto tal cosa en ninguna otra ciudad. Pues, hace menos de dos meses me humeó un taxista de la ciudad condal, una ciudad en la que he encontrado taxistas de los más variopintas, incluso uno que lamentó el final del franquismo porque ‘antes había más y mejores prostitutas en el puerto de Barcelona’. Hay que reconocer la realidad y obrar en consecuencia.

Me temo que la crisis económica seguirá de la mano de mi crisis cardiaca y pulmonar. Esperemos que pronto llegue la transición y la reforma.

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Escupiendo Alquitrán

Abril 12, 2008 at 8:01 pm (Adrian Elliot, Madrid) (, , , , , )

Habrá que prohibir que los cigarros lleven filtro. Sólo así los fumadores se darán cuenta del daño que hacen a los que están a su alrededor. El filtro les protege, pero no al no fumador que tienen al lado y sobre cuya cabeza escupen los restos de su tóxico hábito. Habrá que poner carteles en los bares llenos de humo con el aviso, “Entre con precaución. Local contaminado. Grave riesgo de cáncer y de otras afecciones pulmonares. Los malos olores perduran.”

Hoy he nadado 60 largos de la piscina. 1.500 metros. He tardado más de lo habitual porque los primeros 20 todavía me irritaban los bronquios después de entrar anoche, aunque fuese por pocos minutos, en un local con humo, y en el que un grupo de fumadoras británicas celebraba una despedida de soltera lejos de las normas sanitarias de su país de origen. Tener que parar cada 2 minutos para toser los restos de toda la mierda que uno lleva dentro no es de mucho agrado a nadie. Y aún menos cuando se debe al humo ajeno, a los daños colaterales provocados por un hábito que uno nunca ha tenido.

Cuantas veces me he dicho, ¡¡nunca más! No entraré más en un local de fumadores. Me limitaré a fumar el humo de cigarros ajenos cuando cruce la Plaza de Cuzco en hora punta; sólo cuando un cliente me obligue a tomar un café con él en la cocina de su oficina en la que, ilegalmente, permite fumar, y fuma; sólo cuando por razones de trabajo tenga que ir a una entrega de premios en la que todos los asistentes fuman, ilegalmente, pero con el amparo de la esperanza, sólo cuando llegue a un restaurante después de reservar una mesa en una zona de no fumadores, sólo para descubrir que la mesa que tengo a mi lado está en una zona de fumadores, sólo cuando tenga una cena con un cliente y un periodista y éste pide expresamente que reservemos la mesa en una zona de fumadores…’ En fin, con tantas excepciones, poco compromiso.

A ver si por fin puedo dejar el hábito. Ni uno más. A ver si por fin los fumadores aprenden a respetar a los demás. En España, la sala de humos de la Unión Europea, igual es mucho pedir, pero pedir se puede.

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