1 Restaurante sin Tabaco en Madrid (el Ministerio Dixit)
Se acaba de lanzar una nueva web, Red Respira, que cuenta con el patrocinio del Ministerio de Sanidad y Consumo, y que tiene como objetivo proveer al público de una lista de los bares, restaurantes, y cafeterÃas en Madrid que sean libres de humo.
La página es muy pesada y difÃcil de navegar, casi tan difÃcil como respirar en Madrid, y al parecer, la Web confirma que el Ministerio no tiene conocimiento alguno del grado de cumplimiento/ incumplimiento de la ley ‘antitabaco’ en la capital de España. De hecho, al no disponer de inspectores-, este trabajo corresponde a la Comunidad de Madrid que se niega a hacerlo-, el Gobierno se limita a promover una iniciativa para que los ciudadanos registren ellos mismos los sitios con espacios libres de humo, para que la página sirva como una especie de directorio, cual guÃa de bares gays en Chueca o de restaurantes vegetarianos en ChamberÃ.
De momento, gracias a esta iniciativa, el Gobierno ha podido enterarse de un total de 1 restaurante sin tabaco en Madrid. Este ‘restaurante’, Docamar, en la Plaza de Quintana, y que por cierto recomiendo, en realidad es un bar especializado en patatas bravas-, patatas bravas muy reconocidas y galardonadas hay que decirlo-, pero a fin de cuentas, patatas bravas, de manera que restaurante no lo llamarÃa. En cuanto a la lista de cafeterÃas y bares, se incluyen unos cuantos, dirÃa docenas, y de esas docenas de bares y cafeterÃas en la Comunidad de Madrid con espacios sin humo, exactamente 4 no son de la cadena Starbucks.
Vuelvo a felicitar a Starbucks por su polÃtica en defensa de la calidad del café, pero me pregunto si el Ministerio de Sanidad realmente debe dedicarse a patrocinar listas dirigidas a convertir en una tarea 2.0, una labor que deberÃa corresponder a sus funcionarios. Crear estos listados es el último resorte de las personas desamparadas por las absurdas e ineficaces leyes de este Gobierno para que una vez separadas de su entorno social y laboral, puedan encontrar algún lugar para sentarse, a veces solos, y sin la obligación de intoxicarse del humo ajeno.
El Gobierno, en cambio, deberÃa dedicarse a cambiar la ley. Pero mientras no lo hace, os invito a apuntar los sitios en la Web, que por mucho que represente el fracaso de una polÃtica, nos puede servir por lo menos para sobrevivir un poquito, que no mucho, más.
