AsÃ, tal cual. Esta semana me han llamado ‘fascista’. Y no, no ha sido ningún ‘hooligan’ sino una persona ‘normal y corriente’.. porque claro, con cada tos provocado por el humo que tengo que soportar, durante 10 horas al dÃa, en situaciones que no puedo evitar, con los dolores de estómago, con los vómitos a las 2 de la mañana, con la desesperación y la sensación de estar en una cárcel, con cada sufrimiento, cada grito, es para los fumadores, un grito fascista.
Estoy cansado. Lucho por una causa en un paÃs que no es el mÃo, un paÃs que me encanta, una causa que afecta el 70% de la población que no es fumadora, pero que rara vez se atreve a alzar la voz. Lucho por una causa porque no quiero que ganen las tabacaleras en su lucha sin cuartel por someter a la población no fumadora a la dictadura del humo, una causa que se va conquistando en el resto de Europa y del mundo - hasta en Nigeria - pero para la cual en España todavÃa no se ve la luz al final de túnel. Lucho porque todos podamos trabajar en condiciones humanas, tener vida social en condiciones humanas, y dormir en condiciones humanas. ¡Pero me llaman ‘fascista’!
Madrid no puede ser ciudad olÃmpica. Una ciudad que obliga a la población a fumar cada vez que sale a comer o a hacer vida social, una ciudad que permite fumar en los polideportivos de manera que se traga humo incluso durante la práctica de natación, una ciudad que no inspecciona las oficinas de manera que durante 10 o 12 horas al dÃa los empleados tienen que trabajar en un ambiente de alta toxicidad, una ciudad que es la última en Europa en cuanto a la creación de espacios sin humo, una ciudad en la que el gobierno autonómico boicotea la mediocre ley de ámbito nacional que pretende, aunque fuera poco, aumentar los espacios para inhalar oxÃgeno, una ciudad como Madrid que huele a tabaco desde el momento de aterrizaje hasta la muerte y subida al cielo, como reza el refrán, no es una ciudad olÃmpica y serÃa un error que el COI le permitiera celebrar los Juegos de 2016.
El COI deberÃa dar los Juegos de 2016 a Chicago, o a Tokio, y demostrar a Madrid que una ciudad que no respeta la salud de sus ciudadanos, no cumple en absoluto con el espÃritu de la comunidad olÃmpica. Espero que no se equivoque.
La gran mayorÃa de los comentarios son de no fumadores, que están harto cansados de que no se respeten en ningún grado sus derechos, y de que muy lejos de reforzar la prohibición del tabaco en espacios públicos cerrados, existe una insumisión total ante la ley actual en la mayorÃa de las Comunidades Autónomas del paÃs.
No tengo nada en contra de los fumadores. No les considero un adversario, y nunca lo he hecho. Creo que harán bien en dejar atrás su desagradable hábito, pero al final es su decisión. Sólo me limito a contar las cosas cómo son y a exigir medidas por parte del Gobierno para que de una vez ser fumador (activo o pasivo) deje de ser un ’sine qua non’ para la plena integración social en España.
No me vengan ya con esa milonga de que fuman porque les importa un bledo vivir hasta 50, 60 o 80 años. Si quieren morir antes, pues que se tomen una pastilla. Las hay muy buenas y de todos los colores y matan muy rápidamente, sin los efectos o el lento y doloroso deterioro a la salud que produce el tabaco para los fumadores y para los que no pueden evitar estar a su alrededor. No me importa los años que quieren vivir, pero que tomen la decisión por si solos y dejen de tirar pedos en mi cara.
La Comunidad de Madrid no ‘flexibiliza’ la ley antitabaco. No la cumple en ningún grado. No realiza ninguna inspección, no ha realizado ninguna multa. Todos los locales en Madrid en los que la ley prohÃbe fumar, lo siguen haciendo, y si un cliente se queja se rÃen en su cara. Y escribo desde la propia experiencia. Dicen que, “la ley no obliga a separar los fumadores de los no fumadores.” ¡MENTIRA! Dicen que no pueden obligar a sus clientes a no fumar. ¡MENTIRA!
Estoy HARTO de que las autoridades en este paÃs se burlen de la gente. Los no fumadores - ¡Más del 70% de la población! - ¡Sin derechos! La polÃtica de sanidad de este paÃs lo dirigen los adictos al tabaco. Los padres no pueden llevar a los niños a ningún sitio sin que los clientes echen humo en su cara y perjudiquen su salud. Nadie puede participar en una reunión social, sin ser OBLIGADO a fumar, por activo, o pasivo, que es peor. Apenas nadie se atreve a hablar en público, excepto en pequeños grupos cerrados, y en voz baja por si entra un fumador y se sienta ofendido, o por no parecer lo suficientemente fashion.
El Gobierno y la oposición de este paÃs se han VENDIDO a las tabacaleras, porque vienen los ciudadanos de media Europa para comprar su tabaco barato que se vende aquà con menos impuestos. Porque claro, el Gobierno se forra, y cobrando menos impuestos por cajetilla, cobrarÃa MENOS en total, porque todos esos alemanes, británicos, suecos, franceses y daneses, dejarÃan de venir a España para saciar su adicción.
Tanto gobierno moderno, pero en el tema del tabaco España es la hermana rancia de la Unión Europea, y estoy MUY cabreado.
- ¿Invitarás a un amigo hindú a hacer un tour de un matadero bovino?
- ¿Tirarás un pedo en una entrevista de trabajo?
Desde luego, no hace falta ofrecer la respuesta a estas preguntas por demasiado obvias. Curiosamente, en cambio, en Madrid todo parece indicar que el 90% de los fumadores cree que si a alguien le molesta el humo, hay que fumar en su cara o delante de sus hijos. Y si luego se queja, deberás expresar absoluta indignación, a no ser que sea ‘antitabaco’. ¡Que D__s salve a las tabacaleras!
No sea hipócrita. En una situación social, no pregunte, “¿le molesta si fumo?” si sólo admite una respuesta posible.
Si tiene que fumar delante de un no fumador, procure estar en un espacio exterior, y dirija el humo hacia su propia cara o detrás de su espalda para que no moleste a su interlocutor.
No fume en espacios en los que se almacena o se prepara comida.
No fume NUNCA en el coche. Aparte de suponer un grave peligro, el olor nocivo a tabaco impregnará los asientos, y no se quitará jamás, perjudicando la salud de cualquier persona que tenga que meterse en el coche con usted.
Si una habitación de un hotel es un espacio sin humo, quiere decir que no se puede fumar. Pues, no fume.
No fume en las puertas de las oficinas o en la boca del Metro. Flaco favor se hace a un no fumador si para meterse en un espacio sin humo tiene que tragar un cóctel de contaminantes sólo para entrar por la puerta.
Acepte que nadie le quiere quitar los derechos. Los no fumadores sólo reivindican el respeto hacia las buenas costumbres sociales. En la ciudad, respete el sentido cÃvico y los derechos de sus conciudadanos.
- “Mensaje recibido, enviaremos una patrulla con máxima prioridad. No podemos tomar estas cosas a la ligera”.
- “No, sargento. No es nada ligero. Tiene que tener el colesterol altÃsimo. Espero que no dejes escapar a esos sinvergüenzas. La industria tabacalera depende de su empeño”.