Si quieren morir antes, que se tomen una pastilla
No me vengan ya con esa milonga de que fuman porque les importa un bledo vivir hasta 50, 60 o 80 años. Si quieren morir antes, pues que se tomen una pastilla. Las hay muy buenas y de todos los colores y matan muy rápidamente, sin los efectos o el lento y doloroso deterioro a la salud que produce el tabaco para los fumadores y para los que no pueden evitar estar a su alrededor. No me importa los años que quieren vivir, pero que tomen la decisión por si solos y dejen de tirar pedos en mi cara.
¿Son rebeldes? Un huevo.
La hermana rancia de la UE
Para alguien que apoya al gobierno en lo fundamental, las últimas declaraciones del Ministro de Sanidad, Bernat Soria, son cuando menos decepcionantes. No piensa endurecer la ley antitabaco. Lo que es peor, parece que después de 3 años con la actual ley en vigor, el Ministerio de Sanidad está completamente ciego ante el claro fracaso de esta ley. Afirma estar ‘preocupado’ por cinco comunidades que “flexibilizan” la ley antitabaco. NADA QUE VER.
La Comunidad de Madrid no ‘flexibiliza’ la ley antitabaco. No la cumple en ningún grado. No realiza ninguna inspección, no ha realizado ninguna multa. Todos los locales en Madrid en los que la ley prohÃbe fumar, lo siguen haciendo, y si un cliente se queja se rÃen en su cara. Y escribo desde la propia experiencia. Dicen que, “la ley no obliga a separar los fumadores de los no fumadores.” ¡MENTIRA! Dicen que no pueden obligar a sus clientes a no fumar. ¡MENTIRA!
Estoy HARTO de que las autoridades en este paÃs se burlen de la gente. Los no fumadores - ¡Más del 70% de la población! - ¡Sin derechos! La polÃtica de sanidad de este paÃs lo dirigen los adictos al tabaco. Los padres no pueden llevar a los niños a ningún sitio sin que los clientes echen humo en su cara y perjudiquen su salud. Nadie puede participar en una reunión social, sin ser OBLIGADO a fumar, por activo, o pasivo, que es peor. Apenas nadie se atreve a hablar en público, excepto en pequeños grupos cerrados, y en voz baja por si entra un fumador y se sienta ofendido, o por no parecer lo suficientemente fashion.
En Internet la gente se queja. Cualquier artÃculo que salga en El PaÃs sobre este tema recibe un sin fin de comentarios de lectores hasta los mismÃsimos de la inacción del gobierno en este tema y la desfachatez del gobierno pepero de la Comunidad de Madrid. De todas formas, en público tienen medio. El gobierno no hace nada. La oposición, tampoco. El principal lÃder de la oposición, Mariano Rajoy, ante una pregunta realizada por este servidor a través de su página personal en la Red Social, Facebook, se negó a defender los derechos de los no fumadores, o a denunciar el incumplimiento de una ley que él mismo votó.
El Gobierno y la oposición de este paÃs se han VENDIDO a las tabacaleras, porque vienen los ciudadanos de media Europa para comprar su tabaco barato que se vende aquà con menos impuestos. Porque claro, el Gobierno se forra, y cobrando menos impuestos por cajetilla, cobrarÃa MENOS en total, porque todos esos alemanes, británicos, suecos, franceses y daneses, dejarÃan de venir a España para saciar su adicción.
Tanto gobierno moderno, pero en el tema del tabaco España es la hermana rancia de la Unión Europea, y estoy MUY cabreado.
Sábado, 31 de Mayo, DÃa Mundial Sin Tabaco
Una de las mejores campañas antitabaco (en francés)
Manifestación el 31 de Mayo a las 12 hrs en la Puerta del Sol.
Tolerancia Cero
- Si un amigo te dice que tiene una alergia a las nueces, ¿le vas a obligar a comer nueces?
- Si un compañero de trabajo es diabético, ¿le vas invitar a una borrachera?
- ¿Invitarás a un amigo hindú a hacer un tour de un matadero bovino?
- ¿Tirarás un pedo en una entrevista de trabajo?
Desde luego, no hace falta ofrecer la respuesta a estas preguntas por demasiado obvias. Curiosamente, en cambio, en Madrid todo parece indicar que el 90% de los fumadores cree que si a alguien le molesta el humo, hay que fumar en su cara o delante de sus hijos. Y si luego se queja, deberás expresar absoluta indignación, a no ser que sea ‘antitabaco’. ¡Que D__s salve a las tabacaleras!
Manifiesto del Fumador CÃvico
- Respete a los que no quieren fumar.
- No fume delante de una niña o un niño.
- No sea hipócrita. En una situación social, no pregunte, “¿le molesta si fumo?” si sólo admite una respuesta posible.
- Si tiene que fumar delante de un no fumador, procure estar en un espacio exterior, y dirija el humo hacia su propia cara o detrás de su espalda para que no moleste a su interlocutor.
- No fume en espacios en los que se almacena o se prepara comida.
- No fume NUNCA en el coche. Aparte de suponer un grave peligro, el olor nocivo a tabaco impregnará los asientos, y no se quitará jamás, perjudicando la salud de cualquier persona que tenga que meterse en el coche con usted.
- Si una habitación de un hotel es un espacio sin humo, quiere decir que no se puede fumar. Pues, no fume.
- No fume en las puertas de las oficinas o en la boca del Metro. Flaco favor se hace a un no fumador si para meterse en un espacio sin humo tiene que tragar un cóctel de contaminantes sólo para entrar por la puerta.
- Respete las leyes. Si fuma en un bar en el que por ley deberÃa estar prohibido, no es sólo responsabilidad de los propietarios del local. Usted también está cometiendo una infracción penal, y está faltando el respeto a los no fumadores que puedan encontrarse en el local. Pues, no fume.
- Acepte que nadie le quiere quitar los derechos. Los no fumadores sólo reivindican el respeto hacia las buenas costumbres sociales. En la ciudad, respete el sentido cÃvico y los derechos de sus conciudadanos.
Un ParaÃso Pulmonar - 1. Grazie Mille, Calle Mayor 31
Después de pasar el dÃa alternando entre el humo de los coches y el que emana de los palillos que los activos meten y sacan de la boca cual juguete sexual, el pasivo va en busca de un pequeño paraÃso para escapar, aunque sea por unos minutos, del cóctel quÃmico que ahoga la ciudad.
Son pocos pero existen. Muchas veces hay que ir solo, lo que parece mentira si 7 de cada 10 españoles son pasivos en busca de oxÃgeno, pero la sociedad todavÃa no se ha imbuido de ese deseo de reclamar los derechos, y dada la opción de elegir entre morir asfixiados por los amigos, y la soledad, los madrileños optan por el primero, como corderos que hacen cola para la matanza. Entras con cautela, mirando a tu alrededor, a no ser que alguien te vea y se percate de que eres pasivo; Saludas al camarero con un aire de complicidad, y él responde con un gesto parecido, que entiendes como el reconocimiento de tu condición y de tu inclusión en el secreto clan de los no fumadores ocasionales.
En este caso el camarero es siciliano, y también lo son los propietarios. Cuidado con lo que te comas, o más bien de que no se entere nadie fuera del cÃrculo de que además de ser pasivo, frecuentes un local en el que los pasteleros cometen un sacrilegio tan grande como rellenar los pasteles con NUTELLA. ¡¡Aghhhh!! ¡Como se enterasen los Nocillanos, estallarÃa la Guerra en un plisplas…
Llamada a la comisarÃa,
- “Buenas tardes, acudan sin retraso a la Calle Mayor, 31, PasticcerÃa Grazie Mille. He pillado in fraganti a un grupo de insumisos que no sólo se niegan a tomar su dosis diaria de tabaco, sino que también consumen alimentos caseros con un ingrediente sabor a chocolate, prohibido por el decreto H154 de la GeneralÃsima de la Esperanza Madrileña”.
- “Mensaje recibido, enviaremos una patrulla con máxima prioridad. No podemos tomar estas cosas a la ligera”.
- “No, sargento. No es nada ligero. Tiene que tener el colesterol altÃsimo. Espero que no dejes escapar a esos sinvergüenzas. La industria tabacalera depende de su empeño”.
Que sirva de aviso. Las pasteleros ingleses adoptaron en los años 80 el famoso y muy exitoso eslogan, “Naughty but Nice” (Rico aunque Travieso). Visitar la pasticceria Grazie Mille es, en efecto de los actos más traviesos que puede cometer un infiel en la ciudad de las mil esquinas, entre el Rouco y la Esperanza. Pero por qué negarlo. Los insumisos pasivos por lo menos podemos disfrutar de unos pasteles riquÃsimos y de un café de primerÃsima calidad. Y si no es Saimaza, ¡que no se lo digas a nadie!
¿Tienen todos los trabajadores los mismos derechos?
Vista la escasa voluntad del Gobierno de obligar a las Comunidades Autónomas para que desarrollen una ley que contó con el apoyo de todos los partidos polÃticos en el Congreso, y de más del 70% de la población española, la mejor solución que veo a corto plazo es mediante la vÃa de la justicia.
Sólo hace falta que uno o varios trabajadores de establecimientos de hostelerÃa o de restauración, demanden al Estado español por hacerles trabajar durante 8 horas diarias en condiciones de alta toxicidad, sin compensarles económicamente por los daños que su empleo provoca a su salud. Es precisamente este motivo que llevó al parlamento británico a votar una ley que prohibiera el consumo de tabaco en todos los espacios públicos cerrados del Reino Unido. SabÃa que si no lo hacÃa, le caerÃa encima una lluvia de demandas legales.
Y con razón. Es enormemente contradictorio que el Gobierno prohÃba el tabaco en lugares de trabajo, y que luego esa prohibición no incluya a restaurantes, bares, y discotecas, que también son lugares de trabajo para un gran colectivo de obreros de nuestro paÃs. Huelga decir que en el Reino Unido, se considera también lugar de trabajo las casas de los pacientes a la hora de visita del personal sanitario.
Agenda Cultural para un Madrid sin Tabaco - 1. La Quimera
Madrid, como pocas ciudades, disfruta de una inmensa oferta cultural para todos los gustos: música, teatro, cine, baile, talleres literarios,… existe un sinfÃn de posibilidades - siempre que te guste fumar. Para los que no quieran mezclar el ocio con los gases cancerÃgenos, la oferta se reduce de manera muy significativa, por lo que a partir de ahora, y de forma regular, ofreceré algunas propuestas para celebrar la futura llegada de una ley antitabaco. ¡Ya veis que sigo siendo optimista!
Empiezo en el barrio de Ventas, en la calle Sancho Dávila, 34 para más señas. Un fascinante local, de aire moderno pero con numerosos guiños a un pasado de hombres apoyados en la barra, bebiendo fino TÃo Pepe como postre a la última corrida en la cercana Plaza de las Ventas. Cada noche se presenta un espectáculo distinto, y cada lunes se convierte en un tablao de Flamenco. Un ambiente acogedor, auténtico, y lejos del bullicio y ajetreo de las zonas más turÃsticas.
Lamentablemente, el local apenas tiene ventilación, y cuando fui hace unos meses para ver un espectáculo protagonizada por un flautista venezolano (sobresaliente, por cierto), no fui el único en salir antes del final, asfixiado por el humo de tabaco que se iba juntando con el paso de la noche. Tardé todo un fin de semana largo en recuperar, mis pulmones se encontraban destrozados. Tremendo que en un ambiente tan cargado el músico pudiese tocar con tanta belleza. Algunos dirán que por eso es más auténtico, pero con la salud no se juega.
De todas formas, para alcanzar ese punto, sin haberme salido antes, el espacio tenÃa mérito. Antes no volveré, pero para cuando llegue la nueva ley, en 5, 10, o 15 años (ojalá), ya tengo apuntado La Quimera (Metro Ventas - LÃnea 5) entre los primeros locales para disfrutar de verdad.
¿Gasóleo o Alquitrán?

Es la respuesta más común a las quejas de los fumadores pasivos. “¡Pero si contaminan más los coches pero no prohÃben los coches!” Es como decir, “¿porqué no puedo robar tu casa si los polÃticos son más ladrones que yo?” No obedece a ninguna lógica. ¿Somos hipócritas si hacemos campaña para prohibir el tabaco pero no para prohibir los coches?
No tengo mucho tiempo libre cada semana. Trabajo un promedio de 50 horas a las que hay que sumar la hora de la comida que tampoco es productiva, escribo un blog, organizo mi vida personal, estudio idiomas, en fin, en algún momento tengo que descansar.
No tengo coche, nunca lo he tenido y no me da la gana sumar otro coche más a los que ya circulan en la ciudad. Y por supuesto me molesta el petróleo. El coche es un medio de transporte obsoleto en la ciudad del siglo XXI: feo, sucio, contaminante, y para colmo, muchos de sus habitantes son fumadores activos o pasivos. Mucho mejor el metro o el tranvÃa.
De todas formas, no se puede eliminar todos los coches de la noche a la mañana. Hay que reducir el número, que por cierto, no es el caso del Ayuntamiento de Madrid que sólo lo aumenta. Pero cualquier cambio tiene que ser gradual. Lo que es más, durante gran parte del dÃa puedo evitar el olor de los coches. No tengo que pasar muchas horas en la calle, por lo que el daño que me hacen se reduce a determinadas horas del dÃa. En casa, no los tengo que tolerar. En cambio, el tabaco te ataca sobre todo en los eventos sociales, cuando estás intentando relajar y pasarlo bien. Intentas hablar con un ‘amigo’ pero no te deja. Expulsa alquitrán por su boca, y te echa para atrás. Tienes que marcar cada vez más distancia. En una fiesta hace unas semanas - de esas de trabajo - no pude resistir estornudar. Mi interlocutora se disculpó, dándose cuenta de que el motivo del estornudo lo tenÃa en su mano. Pero ya era tarde.
Si tengo que elegir entre gasóleo o alquitrán, opto por ninguno. Pero el gasóleo por lo menos cumple un propósito económico. El tabaco sólo nos hace daño. Tiene que ser el hábito más grotesco que jamás ha tenido un ser humano.
“Hijo, ¡no tendrás el postre hasta que no acabes el cigarro!”
Cada dÃa se une más gente al grupo de Facebook de mi propia creación, ‘Por el Derecho de No Fumar’. Son personas de todas las edades que piden que se endurezcan, y sobre todo que se cumplan, las leyes referentes al consumo de tabaco en espacios públicos. Los argumentos ya los he desglosado en numerosas ocasiones, por lo que no se trata de repetirlos. Al final tenemos todos los argumentos de nuestro lado, hemos ganado el debate, pero estamos perdiendo la guerra.
Porque cuando a alguien le falta la razón, pero sigue empeñado en alcanzar sus objetivos, recurre a la fuerza. Y los fumadores españoles no entienden lo que molesta su hábito a los que no fuman. Cuando dejan de fumar, claro que sà se enteran. De hecho algunos de los mayores oponentes a la polarización de la sociedad en dos grupos: fumadores activos y fumadores pasivos, son ex-fumadores activos, que se han pasado al lado pasivo, y que sueñan con alcanzar el estado de karma que supondrÃa, ‘no ser fumador’. Llamémonoslo la muerte feliz, el fin de la vida de fumador y el inicio de una nueva vida, todavÃa desconocida, en la que se respire oxÃgeno en vez de alquitrán.
Algunos han experimentado el peligro del tabaco en primera persona, o porque tienen un pariente que ha padecido cáncer o enfisema, o que ha pasado sus últimos dÃas atado a una botella de oxÃgeno. Un destino que no desean para sus hijos, o para ellos mismos. Otros han dejado de fumar de forma activa, pero siguen fumando de forma pasiva porque lo sigue haciendo su pareja, o porque llevan la misma vida social rodeada a todas horas por fumadores.
El principal comentario que leo en el grupo es de apoyo a la causa, pero a la vez de decepción de estar condenados a una vida en la que muy pocas personas reconocen la posibilidad de que exista una vida sin tabaco. Tal vez sea por los Pirineos, pero no llega a España la noticia de que todos los paÃses que hacen frontera con ella, asà como otros paÃses como Italia, Reino Unido, Dinamarca, Alemania, Argentina, Chile, Uruguay, México, Venezuela…ya han alcanzado ese estado de éxtasis libre de tabaco. Como en tiempos de Franco, España está aislada (¿o será que Europa está aislada de España?).
En 2008 decir que no te gusta fumar por pasivo sigue siendo motivo de ostracismo en nuestro paÃs.






