DENUNCIA SOCIAL: ¿Por qué tengo que respirar el humo de los demás?

noviembre 23, 2008 at 11:37 pm (Uncategorized) (, , )

Para dar un descanso a mi propia voz, aprovecho para dar mayor visibilidad a un comentario muy interesante de un lector del blog. Creo que merece ser compartido. Gracias, Aurora:

¿Por qué tengo que respirar el humo de los demás? Esto es lo que me planteo yo cada vez que tengo que estar en sitios públicos, detrás de esta cuestión se pueden hacer muchas reflexiones y obtener múltiples respuestas, pero a mí la primera que se me viene a la cabeza es: EGOÍSMO. Egoísmo de aquel que con su decisión individual de fumar, me impone respirar el humo de sus cigarrillos, sin respetar mi libertad. ¿Pero por qué la gente no es consciente de este egoísmo?, pues creo que la respuesta está en nuestra cultura: una cultura del ocio que sin alguna razón lógica incluye el tabaco, el alcohol, incluso otras drogas.

A pesar de la existencia de la Ley antitabaco, ésta no está controlada dentro del ocio ni se hace cumplir. Yo me pregunto qué sentido tiene una ley que permite al local inferior en extensión a 100 metros cuadrados, a poder decidir entre dejar fumar y no hacerlo (la realidad todos sabemos cuál es, la elección para los dueños no es difícil.)

Por otra parte, los locales mayores de 100 metros cuadrados tienen la obligación de habilitar zonas separadas y completamente aisladas para no fumadores. ¿Quién controla esto?, la gran mayoría de los locales, aun habiendo tenido su tiempo para la reforma, no han cumplido esta ley. Esta situación es lamentable, y lo de poder elegir, a mi modo de ver es una tomadura de pelo para los no fumadores, cuyo derecho a respirar ambientes libres de humo no está siendo respetado. Yo particularmente me veo “obligada” a no salir, ya que estoy privada del derecho de tener un ocio sano.

El tabaquismo nos afecta a todos, no sólo al que fuma, todas las personas tienen derecho a la protección de su salud. Sin embargo existen colectivos especialmente sensibles al humo del tabaco, como todos aquellos que padecemos enfermedades respiratorias. Entre estas enfermedades se incluye la fibrosis quística, una grave enfermedad que afecta fundamentalmente a pulmones y páncreas.

Qué es la FQ
La Fibrosis Quística se debe a una mutación genética localizada en una proteína: la CFTR (Cystic Fibrosis transmembrana reguladora), esta proteína es la encargada de regular el paso de Cloro a través de la célula. Esta ausencia de la actividad de los canales de Cloro da lugar a una serie de complicaciones clínicas que se localizan fundamentalmente en los pulmones, que se van deteriorando progresivamente debido a infecciones crónicas difíciles de controlar.

Pero la Fq es también una enfermedad estresante, evolutiva y difícil para los pacientes y sus familias. La Fq significa también limitaciones como consecuencia de las bajas que sufrimos, los ingresos, la fatiga, el cansancio… Pero la limitación de salir por la noche o frecuentar lugares de ocio tales como discotecas, bares o pubs, no nos la impone nuestra enfermedad, nos la impone la sociedad, que impone sus intereses (fumar) sobre los intereses de otros (ocio sano sin humos) y su derecho a la salud.

Por lo tanto, desde el derecho a la protección de la salud y desde el derecho de la integración de personas con minusvalías, fumar en lugares públicos debería estar prohibido.
Desde la LISMI, se establece la prevención como obligación del Estado, ¿pero está el Estado cuidando de la salud de sus ciudadanos y en este caso de las personas con minusvalía, permitiendo fumar en sitios públicos?
La Fq es una enfermedad especialmente vulnerable a los efectos del tabaco, ¿por qué no se nos protege, por qué el ocio nocturno se desatiende, y resulta ser un privilegio para el fumador?

El ser humano es un ser social que necesita de las relaciones de los demás para vivir, necesita de los vínculos afectivos con otras personas, que sirven de prevención de diversas enfermedades emocionales y que al mismo tiempo constituyen un apoyo fundamental para las enfermedades físicas. La salud es un completo bienestar de los sistemas físico, psicológico y social, sistemas que no son independientes unos de otros sino que se influyen y afectan entre sí. No cabe duda que la discriminación a la que se ve sometido el no fumador influye en su vida social, que queda limitada a no ser que opte por sacrificar su salud física, tesitura que no es razonable de ningún modo.

Las alternativas de ocio son muchas, como algunos estarán pensando, pero eso no significa que el no fumador tenga que renunciar el ir a una discoteca o reunirse en un bar o pub con sus amigos, por el hecho de que pueda hacer otras cosas. Todos tenemos derecho al ocio que queramos.

Creo que la raíz del problema está en los valores y la cultura que desde las escuelas y en la sociedad se está inculcando, de tolerancia al tabaquismo, así como el no respeto a los derechos individuales. No estamos educando a nuestros jóvenes en la asertividad de lo que resultan múltiples conductas agresivas y no tolerantes, como el fumar en lugares públicos.
La mayor parte de las personas que hacen uso de locales de ocio nocturno, no es consciente de que su opción individual de fumar le convierte en agresor de la salud de las personas que comparten espacio con él. No respeta la libertad y los derechos de los otros usuarios, en definitiva, impone su decisión de fumar a los demás, atentando contra la salud pública, amparándose en muchas ocasiones en la ley.

Pero en mi opinión no porque la ley les permita fumar en lugares públicos, estas personas dejan de ser responsables de sus hechos, ni dejan en mi opinión de ser egoísta, porque uno siempre puede elegir como comportarse, y valorar si su conducta está siendo poco ética o solidaria.

Si el gobierno no pone freno a esta situación mediante leyes que velen por la salud de todos, no está haciendo sino convertir el ocio nocturno en un privilegio de aquel que no valora ni respeta su salud ni la de los demás: el fumador. Lo que supone una discriminación del NO FUMADOR en toda regla.

No cabe duda de que el cambio de actitud no lo va a conseguir una ley, sino que se conseguirá desde la reflexión individual de cada uno sobre el respeto y la tolerancia, así como desde la educación en valores, replanteándonos una cultura dominante que une el tabaco con el ocio pasando por encima de la salud de todos, algo totalmente irracional, que constituye un grave problema en España y retraso ético y moral con respecto a otros países.

No obstante es la Ley la que debe poner freno inmediatamente a esta injusticia social y proteger la salud de todos.

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La hermana rancia de la UE

mayo 30, 2008 at 6:02 pm (Uncategorized) (, , , , )

Para alguien que apoya al gobierno en lo fundamental, las últimas declaraciones del Ministro de Sanidad, Bernat Soria, son cuando menos decepcionantes. No piensa endurecer la ley antitabaco. Lo que es peor, parece que después de 3 años con la actual ley en vigor, el Ministerio de Sanidad está completamente ciego ante el claro fracaso de esta ley. Afirma estar ‘preocupado’ por cinco comunidades que “flexibilizan” la ley antitabaco. NADA QUE VER.

La Comunidad de Madrid no ‘flexibiliza’ la ley antitabaco. No la cumple en ningún grado. No realiza ninguna inspección, no ha realizado ninguna multa. Todos los locales en Madrid en los que la ley prohíbe fumar, lo siguen haciendo, y si un cliente se queja se ríen en su cara. Y escribo desde la propia experiencia. Dicen que, “la ley no obliga a separar los fumadores de los no fumadores.” ¡MENTIRA! Dicen que no pueden obligar a sus clientes a no fumar. ¡MENTIRA!

Estoy HARTO de que las autoridades en este país se burlen de la gente. Los no fumadores – ¡Más del 70% de la población! – ¡Sin derechos! La política de sanidad de este país lo dirigen los adictos al tabaco. Los padres no pueden llevar a los niños a ningún sitio sin que los clientes echen humo en su cara y perjudiquen su salud. Nadie puede participar en una reunión social, sin ser OBLIGADO a fumar, por activo, o pasivo, que es peor. Apenas nadie se atreve a hablar en público, excepto en pequeños grupos cerrados, y en voz baja por si entra un fumador y se sienta ofendido, o por no parecer lo suficientemente fashion.

En Internet la gente se queja. Cualquier artículo que salga en El País sobre este tema recibe un sin fin de comentarios de lectores hasta los mismísimos de la inacción del gobierno en este tema y la desfachatez del gobierno pepero de la Comunidad de Madrid. De todas formas, en público tienen medio. El gobierno no hace nada. La oposición, tampoco. El principal líder de la oposición, Mariano Rajoy, ante una pregunta realizada por este servidor a través de su página personal en la Red Social, Facebook, se negó a defender los derechos de los no fumadores, o a denunciar el incumplimiento de una ley que él mismo votó.

El Gobierno y la oposición de este país se han VENDIDO a las tabacaleras, porque vienen los ciudadanos de media Europa para comprar su tabaco barato que se vende aquí con menos impuestos. Porque claro, el Gobierno se forra, y cobrando menos impuestos por cajetilla, cobraría MENOS en total, porque todos esos alemanes, británicos, suecos, franceses y daneses, dejarían de venir a España para saciar su adicción.

Tanto gobierno moderno, pero en el tema del tabaco España es la hermana rancia de la Unión Europea, y estoy MUY cabreado.

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